Después del parón veraniego vamos a tratar continuar con la partida. Por desgracia debido a motivos personales Edecón no va a poder continuar y como no hay otro jugador que le sustituya, seré yo mismo quien lo haga. Por tanto, de ser dos jugadores y un árbitro pasamos a ser dos jugadores solamente, por lo que para seguir jugando de un modo justo y equitativo tomaremos las siguientes medidas:
- Ni Wolf ni yo volveremos a coger más cartas aunque si podremos jugar las que aún tenemos durante todo lo que queda de turno; una vez terminado el mismo todas las cartas volverán al mazo. Además, como al ser árbitro yo tenía conocimiento de las cartas de Wolf, le he enseñado las cartas que tenía Edecón para de ese modo estar ambos igualados.
- Los eventos serán jugados como en el juego estándar (Página 41 del Reglamento).
- La fuerza de las fichas de tribus a las que un jugador se enfrente se medirá tirando 2D4.
Me parece que ya no hace falta adaptar nada más, pero si no, improvisaremos sobre la marcha. A lo largo de este fin de semana el jugador romano, o sea yo, retomará la partida.
Los eventos del juego estándar en vez de ser cartas son fichas que se entremezclan con los marcadores de activación por lo que cuando se coge un marcador de activación para ver a quién le toca y se saca una ficha de evento en vez de un marcador de activación tiene lugar un evento y hay que tirar en unas tablas. Lo normal es poner un marcador de evento o dos, dependiendo de lo largo que queramos hacer el juego. En nuestro caso pondremos uno para lo que resta de turno actual y dos en los siguientes, pues ya no habrá cartas en juego.